Carta a la Sociedad

AVISO DE CONTENIDO: Capacitismo, racismo, mención del nazismo, psiquiatrización, terapias ABA, curas para el autismo, misautismia, mención de terapias electroshock.

Querida Sociedad,

Hoy te quiero contar mi historia. Soy Clara, una mujer blanca, europea, autista (aunque tardé 20 años en saberlo) y muchas otras intersecciones que me atraviesan, nacida en los 90 en España. Seguro que te preguntas por qué te doy estos detalles, y es que mi historia está atravesada por todas estas intersecciones. ¿Me hubieran diagnosticado antes si fuera un hombre blanco? ¿Hubiera sido diagnosticada siquiera si fuera una mujer negra? 

Y es que las dudas que te planteo son legítimas al leer el DSM y conocer sus versiones anteriores. Sé que te gusta pensar que la ciencia nos da hechos verdaderos, que no tiene fallos, pero no es así. No podemos fingir que la ciencia es objetiva y que siempre es benefactora de la humanidad. No cuando tenemos el ejemplo en el DSM IV de Hans Asperger, simpatizante de Hitler y de la ideología nazi que robó los estudios del autismo a Sukhareva, una mujer judía (Zeldovich, 2021), eliminando de ellos la presencia de mujeres. En consecuencia, que durante décadas, se pensó que el autismo era «solo para niños» o que «había menos mujeres autistas que hombres» viéndose un infradiagnóstico de personas socializadas como mujeres incluso en la actualidad. Por no hablar, de que sus estudios sobre el autismo lo definían como “personas que iban en contra de los valores que buscaba el partido Nazi” y llevó a la muerte a niños durante esa época, por ser autistas (Furfaro, 2018) 

Y eso no es todo, porque para las personas racializadas y con culturas diferentes a la de Occidente, sigue siendo muy complicado obtener un diagnóstico, ya que muchos profesionales aún piensan que el autismo es “cosa de blancos” (Furfaro, 2017). 

Y es que, Sociedad, mi camino por las instituciones de la salud mental no ha sido nada fácil, aunque ahora, años después y tras haber escuchado historias de compañeres discapacitades, me da la sensación de que ni siquiera me puedo quejar, porque he oído relatos escalofriantes. En mi caso, puedo decir que “solo” experimenté maltrato por parte de psicólogos que creían estar haciendo bien al decirme que era “demasiado inteligente”, “demasiado buena comunicadora” o incluso “demasiado guapa” para ser autista. 

También he tenido esa típica experiencia de estar tomando 5 pastillas al día, de las cuales 2 eran para contrarrestar los efectos secundarios de las primeras 3; y así, durante años, vivir como si fuera un zombie, pero seguro que dirás que eso lo hacías para que yo estuviera mejor. Sin embargo, ahora sé que es así como te gusta tratar a las personas diferentes: anestesiarlas, silenciarlas, lo que sea, para que no te molesten. Parece que Bricmont tenía razón, y que a veces las buenas intenciones son aprovechadas por los intereses del sistema capitalista (García Reyes, 2022), pero ya te hablaré de eso más tarde. Sigamos. 

También pasé por diferentes terapias en centros especializados en autismo, de los pocos centros que no invalidaban mi diagnóstico, aunque esas terapias parecían más enseñarme a como pasar desapercibida en el mundo que no ayudarme con mi malestar. Ahora, viéndolo con perspectiva, tampoco me sorprende, ya que he aprendido que hay empresas que ganan millones con terapias ABA, que consisten en enseñar a las personas neurodivergentes a no serlo, a escondernos. Por no hablar de la cantidad de resultados que te salen en Google si buscas “curas para el autismo”. Ay, sociedad, ¿cuántos de los síntomas incluidos en el DSM están ahí solo porque generan ingresos a la industria farmacéutica u otras empresas del sector médico o psicológico? 

Un día, por casualidad, me topé con la comunidad anticapacitista de redes sociales, unas burbujas de contenido en las que se divulga sobre discapacidades y se intenta acabar con la opresión que sufrimos alzando nuestras voces. En estos espacios me empoderé, me di cuenta de que lo que había estado haciendo hasta entonces me estaba matando, como dice uno de los campistas de Camp Jened, comprendí que pensar que tenía que superar mi discapacidad me había causado estragos, ya que era negar una parte de mi identidad (LeBrecht & Newnham, 2020). Seguir haciendo esto no me iba a ayudar, pero cambiar mi perspectiva sobre la discapacidad y deshacer todo lo que había aprendido durante muchos años sobre esta, era lo que realmente iba a mejorar mi calidad de vida. 

Me relacioné con mis compañeres, me di cuenta de lo privilegiada que era dentro de mi comunidad, y de cómo todas las intersecciones que te he mencionado al principio, se quedaban cortas. Estaba en un grupo en el que todo eso, era solo la punta del iceberg, y que aún más oprimidas que yo, estaban las personas racializadas, las no hablantes, las que tenían más necesidades de apoyo que yo, y las que viven en otros países, donde aún se siguen haciendo terapias de electroshock para personas autistas (ASAN, 2014). Citando otra vez a los campistas del Camp Jened, también hay una jerarquía de la discapacidad, en la que como más normal pareces, más alto estás en la jerarquía (LeBrecht & Newnham, 2020), y yo, al tener una discapacidad invisible, también debía reconocer mi privilegio. 

Todas estas experiencias me radicalizaron, me hice divulgadora autista durante un tiempo, y muchas de mis opiniones sobre como liberarnos del capacitismo fueron volviéndose más complejas, más realistas y más inclusivas. Ahora mismo, creo que la forma de acabar con el capacitismo es darse cuenta que aquello que no es perjudicial para otras personas, tiene una carga moral neutra: Estar gordo es neutro; tener un cerebro distinto es neutro, no poder trabajar es neutro, necesitar más ayuda para vestirse o comer es neutro, ser guapo o feo es neutro, ser de una etnia u otra es neutro, ser trans o cis es neutro, ser gay o hetero es neutro. 

Parece razonable, pero entonces ¿por qué el capitalismo se empeña en hacernos creer que algunas cosas son mejores que otras? Pues porque con esta lucha entre ambas partes, el capitalismo saca dinero. Saca dinero de las performances de género con la industria de la belleza y de la moda, de la gordofobia a través de la venta de dietas, de las diferencias en discapacidades por la venta de curas o medicamentos como te he comentado antes, etc. Y Sociedad, siento decirte que una vez lo empiezas a ver así, ya no hay marcha atrás.

Y me gustaría acabar con una reflexión. ¿Por qué necesita la sociedad curar a los locos? Yo no quiero una cura para mi autismo, mi autismo no es algo malo, es algo neutro. Lo que yo quiero es una cura para el capacitismo. Quiero poder vivir mi disidencia sin ser juzgada por los demás, sin que me hablen como a una niña pequeña o que en tiempos de pandemia consideren que mi vida no vale nada y me pongan un letrero de «No resucitar» sin mi consentimiento (Tapper, 2021). Yo quiero una aceptación radical de las personas sean como sean, sin importar el valor que tienen en una sociedad capitalista. 

Sociedad, no me cures a mí, cúrate a ti.

Clara, 2023. 

Referencias: 
ASAN. (2014). “Prisoners of the apparatus”: The Judge Rotenberg Center. https://autisticadvocacy.org/2014/08/prisoners-of-the-apparatus/ 

Furfaro, H. [Hannah] (2018). New evidence ties Hans Asperger to Nazi Eugenics program. Spectrum | Autism Research News. https://www.spectrumnews.org/news/new-evidence-ties-hans-asperger-nazi-eugenics-program/ 

Furfaro, H. [Hannah] (2017). Race, class contribute to disparities in autism diagnoses. Spectrum | Autism Research News. https://www.spectrumnews.org/news/race-class-contribute-disparities-autism-diagnoses/

García Reyes, J. C. [Juan Carlos] (2022). El derrumbe de los mitos clásicos de la intervención. 

LeBrecht, J. y Newnham, N. (Directores). (2020). Crip Camp [Vídeo]. Netflix.

Tapper, J. [James] (2021). Fury at ‘Do not resuscitate’ notices given to Covid patients with learning disabilities. The Guardian. https://www.theguardian.com/world/2021/feb/13/new-do-not-resuscitate-orders-imposed-on-covid-19-patients-with-learning-difficulties 
Zamzow, R. [Rachel] (2023). Double empathy, explained. Spectrum | Autism Research News. https://www.spectrumnews.org/news/double-empathy-explained/ 

Zeldovich, L. [Lina] (2021). How history forgot the woman who defined autism. Spectrum | Autism Research News. https://www.spectrumnews.org/features/deep-dive/history-forgot-woman-defined-autism/ 
viñeta en blanco de una mujer blanca con un moño en la cabeza, representativa de Clara

Texto escrito por:

Clara (ella)

Después de un diagnóstico tardío y malas experiencias con los profesionales de la salud mental, Clara empieza el proyecto de autispai para traducir y divulgar conocimientos sobre autismo a la vez que empieza a estudiar psicología para especializarse en autismo.